*Victor Ferreira jugó en el torneo de Amozoc, hoy pisa canchas de primera división en Camboya
Cómo la mayor parte de los millones de niños que nacen en Brasil, desde muy pequeño Victor Ferreira anheló jugar al fútbol y llegar a practicarlo de manera profesional, su primeros pasos iniciaron en un equipo de futsal, con seis años de edad el equipo de San Isidro en San José de las Palmeras, en el estado de Paraná, en Brasil, a los ocho años de edad ingresó en la escuela de Atlético Paransense, uno de los equipos destacados del fútbol brasileño, dando paso a una carrera que rebasaria fronteras.
A los 16 años de edad y después de jugar un torneo con Atlético en el estado de Sao Paulo, sus cualidades en la llamaron la atención en la gran metrópoli de Brasil, y pudo ser seleccionado por el equipo Osvaldo Cruz para jugar el Campeonato paulista Sub 17.

De manera sorpresiva en el año de 2014 surgió la primera oportunidad de jugar fuera del país, el destino era México, el inicio para el espigado jugador no fue nada sencillo, ya que temas como la alimentación, el idioma y la dificultad para respirar por la altitud el país de América del Norte, fueron temas que dificultaron un poco su adaptación.
“Fue un proceso muy difícil para mí, inicié jugando en una franquicia del Atlas en Puebla, a nivel semiprofesional, debido a la dificultad con el tema de documentos, me mantuve jugando en el fútbol amateur, conocido como” talacha” por aproximadamente un año” comentó Ferreira Cabral.

Después de un inicio difícil, fue en Puebla donde surgió una de las mejores oportunidades de su vida, ya que recibió la invitación marte para jugar a en Guatemala.
Pero su vida en el país chapín también iniciaría de manera muy complicada, ya que después de sólo dos semanas vivió una de las situaciones más difíciles de su corta carrera.
“Firmé con el equipo Solalá Fútbol Club de la segunda división de Guatemala y sólo después de firmar contrato y a dos semanas de que iniciara la liga, tuve una fuerte lesión quién mantuvo ustedes me dices alejado de las canchas, fue un momento muy difícil en lo emocional, comentó el jugador brasileiro.

Con el Sansare FC víctor logró realizar un buen torneo y junto a un gran grupo de jugadores llevaron el equipo a la Semifinal de torneo guatemalteco, posterior a esta buena campaña, el defensor llegó al equipo Potros de Olancho FC del fútbol de Honduras, y de allí firmó con la escuadra rival, el equipo de Delicias FC, pues de una gran campaña lograron llevar al equipo a cuartos de finales en la segunda división del fútbol catracho, en una temporada histórica esta franquicia.
Posterior a estas experiencias en centroamérica, Víctor regresó a Brasil para ver a su família y recargar pilas en la búsqueda de su sueño de destacar en el futbol profesional, pero en este viaje surgió otra llamada que llegaría cómo un reto para su futuro en el futbol.
“Estando en Brasil con mi família, recibí una llamada muy importante para invitarme a jugar en el equipo Kirivon Sok Sen Chei FC, en la primera división de Camboya, dónde logré mi sueño de llegar a la máxima categoría y estoy disfrutando de conocer a este gran país” externó Ferreira.

El el defensa central ya se puso una meta para el año 2021 el fútbol asiático, quiero llegar a ligas de mayor nivel triunfando en el balompié Internacional.
“Estoy trabajando muy fuerte esta temporada, ya que el próximo año anhelo llegar al fútbol tailandés o al fútbol chino para seguir demostrando de lo que estoy hecho”.
Aunque sigue trabajando por trascender en el futbol, el jugador brasileño demostró no olvidar sus orígenes y recordó con cariño su paso por México y los diferentes momentos que le tocó vivir en la tierra de los Mariachis.
“A los amigos que hice México les mando un gran abrazo y espero que les vaya muy bien en el fútbol pero también en la vida, y lo más importante que nunca dejen de luchar por sus sueños” externó Víctor Luis Ferreira Cabral o cómo lo conocen sus familiares y amigos más cercanos “Vitinho”.
